miércoles, 30 de diciembre de 2009

Voy al campo

El verano pasado disfruté de una semana en el rancho de la abuela de David, como a dos horas de la ciudad allá en Cd. Guzmán, Maritza también nos acompañaba, todo era tranquilo y nos libramos por unos días de la Tv y el Internet, substituyéndolo por caminatas, baraja, apuestas, radio AM, algo de licor y muy buena comida.
Lo importante de la experiencia es que la gente realmente trabajaba para vivir, en cambio, nosotros no trabajamos para comer, sino para sustentar un estilo de vida.
Algunos ven la vida de campo como anticuado, pero ellos no viven en el pasado, simplemente se están preparando para el futuro, aunque no lo sepan, es decir, cuando las grandes empresas dejen de subsidiar nuestros recursos básicos, como la comida y el agua, no sabremos como hacer frente a ello, estamos acostumbrados a una vida empaquetada. Sin importar los cambios que ocurran, ellos siempre han estado listos.

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