jueves, 24 de diciembre de 2009

Merry Crisis and Happy New Fear

De repente me vi rodeado por múltiples zombies, esquivaba uno tras otro, pero cada que avanzaba un poco aparecían muchos más, cargaban partes del cuerpo de todo el mundo; brazos chinos, sangre taiwanés, cerebros destruidos, la infección llegaba a Mexico, gracias Estados Unidos... ya no existimos. No, en realidad sólo exagero y adapto mi día a la moda zombie.
Ayer, mientras me dirigía a visitar a Jeanette, pasé por la "5 y 10", como detesto pasar por ese lugar en estas fechas, está infestado de gente y es una constante lucha para esquivar no sólo a las personas, sino también a sus enormes bolsas.

Ya en la calafia rumbo a Emperadores, entre olores de fruta, la radio encendida y unos niños gritando, me puse a filosofar: dejando de lado a ese tal Jesús, en sí, la navidad es un medio para desahogar a la persona, puesto que ha laborado todo el año y para que la pequeña mente del trabajador no explote se le otorga unos días para que se estabilice, en compañía de la familia, de unas bebidas, para así poder tolerar el año siguiente. En ese proceso se encuentran los niños, ya infectados comienzan a sufrir los efectos de la cultura del consumo, mientras alguien recibe un regalo costoso, otro de precio regular y unos en absoluto nada, van creando recuerdos o trastornos emocionales que en su vida adulta proyectarán repitiendo el mismo procedimiento, intentando laborar más arduamente para poder otorgarle a sus hijos lo que se les fue negado. Quizás muy pronto yo haga lo mismo, cuando tenga un hijo, peor aún, siga de necio y le cree un trauma mayor, la última esperanza en mi revolución, con algo de suerte cause en un cambio en él.

Mientras en Grecia hacen frente al virus aquí están infectados, espero encontrar la cura para que dejen de consumir y continúen viviendo.
Mi nombre es J.B. Peralta. Soy un sobreviviente en la ciudad de Tijuana. Estoy transmitiendo en todas las frecuencias AM. Si estás ahí afuera... si alguien está ahí afuera... cualquiera... por favor... no estás sólo.

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