Probablemente se descarte la idea de ser una puta, concepto con el cual los hombres suelen jugar haciendo referencia del cuerpo femenino como moneda de cambio, sin embargo, eso no implicaría limitarse en base a prejuicios o tabúes, por el contrario, explorar y experimentar con la sexualidad sería un factor esencial, más no primordial.

“Ser virgen no es castidad, es falta de oportunidad”, leía en una clase pasada, es decir, tener vagina es contar todo un debate moral, una serie de limitaciones plagada de jueces encargándose de enclaustrar un género, libertades sexuales que son válidas sólo en el hombre despiertan la rabia de cualquier mujer, se ha de pensar dos veces antes de nacer mujer en México.
Y, como mencionaba una amiga tiempo atrás, quizás ese número limitado de óvulos nos ayudaría a poseer otro tipo de reacciones, una visión un tanto menos temperamental a la del hombre, que reproduce millones y millones de espermas, restándole esa sensibilidad, esa delicadeza maternal, convirtiéndolo más en una bestia queriéndose desahogar.
Si yo tuviera una vagina, preferiría tener un pene.

Comic Dirty Plotte de Julie Doucet
2 comentarios:
a mira este joel si no eres tan aburrido como en persona haha
hahahahaha el otro comment me dio risa, y tambien tu post XD
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