lunes, 14 de diciembre de 2009
La vieja postmoderninad
El pensamiento moderno, radical y utópico, ha fracasado. Un 68 que ha adquirido un hogar en el cual refugiarse, ya sea propio o alquilado, al que le han robado su máxima expresión, el trabajo, cuya idea del amor se ha alineado, convirtiéndose en marido y mujer, engendrando un hijo jamás planeado, dependiente totalmente de sus padres, que aunque haya crecido y alcanzado cierta madurez, no ha dejado de creer en sus viejos héroes, nostalgia enfermiza que se encarga de alejarlo de él mismo, cegado ante una aparente verdad que denomina como realidad, donde no se es libre ni de voluntad, ni de pensamiento. Obligado a seguir en el pasado, ese hijo de la estructura, llamado simplemente Postmodernidad.
Jesus te odia... Lee Adbusters.
La cultura del consumo se ha dedicado a sustentar su ciclo mediante un sistema dogmático en el que la política, la economía y los medios masivos de comunicación moldean el pensamiento del ser humano mediante la enseñanza; alcanzar y sustentar un estilo de vida de primer mundo resulta un sueño para el mayor sector poblacional a nivel mundial, la clase media y baja, dicho sueño es el principal engrane dentro del ciclo, es lo que lo mantiene enajenado mientras la vida pasa, el consumo.

Un medio de comunicación tiene la capacidad de esparcir ideas e inducir actos, ese factor ha sido explotado tanto por las grandes empresas como a nivel local, creando profesiones especialmente dedicados a la mercadotecnia y publicidad. Adbusters presenta el mismo estilo pero con un enfoque diferente, el anti-consumo, dentro del cual mezcla y juega con la gran diversidad cultural con la que se convive en las ciudades y utiliza esa imagen no para vender, sino para presentar problemas éticos, políticos, religiosos, económicos, ambientales, etc. mediante una visión global, no de País o Estado.
"No tiene dibujos y está gorda", exclamó indignado mi sobrino de apenas tres años de edad al sostener una biblia. Por ello el diseño gráfico se encarga de predeterminar reacciones mediante el impacto visual. La tipografía, imágenes adjuntas, el papel en el que se encuentra impreso o los colores predominantes no minimizan la seriedad de los artículos expuestos dentro del producto final, sino por el contrario, se convierten en una extensión de ellos mismos, otorgándole una ventaja ante aquellos libros o ensayos expuestos por grandes autores criticando el consumo del ser humano y que inviten a reflexionar y actuar, por así decirlo, debido a que Adbusters ES EL PRODUCTO DE CONSUMO CRITICADO.

Un medio de comunicación tiene la capacidad de esparcir ideas e inducir actos, ese factor ha sido explotado tanto por las grandes empresas como a nivel local, creando profesiones especialmente dedicados a la mercadotecnia y publicidad. Adbusters presenta el mismo estilo pero con un enfoque diferente, el anti-consumo, dentro del cual mezcla y juega con la gran diversidad cultural con la que se convive en las ciudades y utiliza esa imagen no para vender, sino para presentar problemas éticos, políticos, religiosos, económicos, ambientales, etc. mediante una visión global, no de País o Estado.
"No tiene dibujos y está gorda", exclamó indignado mi sobrino de apenas tres años de edad al sostener una biblia. Por ello el diseño gráfico se encarga de predeterminar reacciones mediante el impacto visual. La tipografía, imágenes adjuntas, el papel en el que se encuentra impreso o los colores predominantes no minimizan la seriedad de los artículos expuestos dentro del producto final, sino por el contrario, se convierten en una extensión de ellos mismos, otorgándole una ventaja ante aquellos libros o ensayos expuestos por grandes autores criticando el consumo del ser humano y que inviten a reflexionar y actuar, por así decirlo, debido a que Adbusters ES EL PRODUCTO DE CONSUMO CRITICADO.
El medio no es mi mensaje.
¡La libertad es un virus! la expresión personal es un pequeño precio a pagar a cambio de paz y estabilidad.
La crítica que solía emanar del pueblo ha sido sustituida por los medios, las empresas y el gobierno, hoy no es necesario levantar la voz, resulta más fácil subir el volumen del televisor.
Recordemos que toda prisión otorga un nuevo placer a sus ocupantes. El callar y dejar que una minoría hable en nombre de la mayoría dista mucho de ser una democracia, pero es como se vive hoy día. Un precio justo a pagar por la estabilidad social, por la protección, por su protección.
"No hables con desconocidos", esa frase que penetra la mente de los niños, la de algunos profesores y la mía en particular...¿cómo se supone que conocerá nuevos amigos? me encanta hablar con desconocidos y por qué no si siempre estoy rodeado de ellos. Sin embargo, es tarde, Internet los atrapó en sus redes, donde se cumple de forma extrema esa frase, pues todos son desconocidos ahí y no todas las personas con las que se relacionen serán exactamente niños. Lidiar de persona a persona se ha vuelto un acto de peligro, por ello, estas generaciones han colocado el afecto en el artefacto, y así, la confianza y verdad, en el medio.
Las experiencias emotivas más fuertes que la mayoría ha experimentado han sido a través de una película, una canción, una fotografía, un artefacto. Lo normal sería recrearlos, lo normal es que llamemos vida a eso.
Por un instante apaga el televisor, y piensa, en qué momento los medios pasaron de informar a entretener, peor aún, en qué momento el entretenimiento se volvió información.
La crítica que solía emanar del pueblo ha sido sustituida por los medios, las empresas y el gobierno, hoy no es necesario levantar la voz, resulta más fácil subir el volumen del televisor.
Recordemos que toda prisión otorga un nuevo placer a sus ocupantes. El callar y dejar que una minoría hable en nombre de la mayoría dista mucho de ser una democracia, pero es como se vive hoy día. Un precio justo a pagar por la estabilidad social, por la protección, por su protección.
"No hables con desconocidos", esa frase que penetra la mente de los niños, la de algunos profesores y la mía en particular...¿cómo se supone que conocerá nuevos amigos? me encanta hablar con desconocidos y por qué no si siempre estoy rodeado de ellos. Sin embargo, es tarde, Internet los atrapó en sus redes, donde se cumple de forma extrema esa frase, pues todos son desconocidos ahí y no todas las personas con las que se relacionen serán exactamente niños. Lidiar de persona a persona se ha vuelto un acto de peligro, por ello, estas generaciones han colocado el afecto en el artefacto, y así, la confianza y verdad, en el medio.
Las experiencias emotivas más fuertes que la mayoría ha experimentado han sido a través de una película, una canción, una fotografía, un artefacto. Lo normal sería recrearlos, lo normal es que llamemos vida a eso.
Por un instante apaga el televisor, y piensa, en qué momento los medios pasaron de informar a entretener, peor aún, en qué momento el entretenimiento se volvió información.
domingo, 13 de diciembre de 2009
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